Ferro perdió 2 a 0 ante Deportivo Madryn en Caballito, envuelto en un polémico arbitraje de Nahuel Viñas. Gustavo Canto fue expulsado y Emanuel Dening erró un penal que pudo haber cambiado el partido. El Verdolaga sigue dependiendo de sí mismo para llegar a la final.
Entiendo que cuando sonó el pitazo final a muchos les invadió esa sensación de despojo por el partido que el equipo de Juan Manuel Sara acababa de perder. Un poco empezaba a confundirse con el temor de haber gastado el único crédito que le quedaba. Porque tras esta derrota ya no tiene más margen de error. Las matemáticas indican que con 10 de los 12 puntos, sin depender de nadie, estará en la final. Pero incluso podrían alcanzarle 9 u 8, si Morón o Godoy Cruz dejan puntos en el camino. Y esa sensación de temor viene aparejada de la ansiedad que trajo el triunfo frente a Defensores de Belgrano y la diferencia que había logrado con sus perseguidores. Porque venía de un finde perfecto y en este no se dio. Y más allá del resultado ante el conjunto patagónico, uno tiene que quedarse con la imagen que dejó este equipo que, incluso con una cancha inclinada, demostró superioridad y, vale la autocrítica, no lo ganó por su propia ineficacia y el penal de Dening que viajó al travesaño.
El DT priorizó mantener el esquema ante la ausencia de Parisi. Lo que no modificó fue la intensidad para recuperar y jugar. Innegociable. Está claro que hay un once de gala que está un escalón por encima pero, ante esta situación, el entrenador se inclinó con Reniero en el centro del ataque y Dening por izquierda. Recalde le hizo marca personal todo el partido a Hoyos y Meli buscaba controlar el medio en la visita. Frente a esto, el 10 Verdolaga perdió libertad y fue a recostarse sobre la izquierda para que su marcador lo persiguiera y liberar la parcela central, para que pudiera aparecer un intermitente Kabalin con cancha de frente o buscando llegar directo al área. También de esta forma, Enzo podría jugar el 1 vs. 1 para tirarse hacia adentro o generar triangulaciones con Ozuna y Dening, que le volvió a costar su función de extremo y perdió más de lo que ganó ante Julián Cosí. Para ser más referencial cambió hacia un 4-1-3-2 con los dos puntas cerrados, pero Hoyos nuevamente sobre la izquierda. Eso le dio mayor ocupación de espacios y más profundidad. González empezó a participar más y perforar a espaldas de Diarte. Con ese sistema logró acomodarse y adquirir la ventaja táctica, aún con las divididas y las “chiquitas” para la visita. Asumió su protagonismo y lo llevó a cabo. Dominó con tenencia y territorio, al punto que el conjunto de Luis García apenas asomó sobre el arco de Monetti.
Pero está claro que no fue el partido perfecto. ¿En qué volvió a fallar? En la finalización. Sí, también hay que ser autocríticos. Si bien el árbitro influyó, Ferro pudo ganarlo y no lo hizo por una falta de contundencia que lo viene acompañando durante todo el campeonato y, como sea, para esta recta final tendrá que solucionarlo. Porque ante el Aurinegro le volvió a pasar factura: Yair Bonnin se lo sacó a Reniero y luego Manolo le apuntó al cuerpo al arquero, para culminar otra linda jugada colectiva. Ni hablar del penal de Dening que ajustó por demás y pegó en el travesaño. Aunque ese es un defecto conocido, otra alarma que se encendieron en la noche de Caballito fue lo acelerado que jugó. Todo fue vértigo. No existió la pausa, parecía prohibido pensar en cada consecución de pases. Se apuraba incluso desde la salida del arco y eso lo volvía impreciso en la construcción. Entonces, viendo el vaso medio lleno podemos quedarnos con que el equipo no resiente su funcionamiento, ni por nombres ni por esquema, que mantiene la esencia de esa presión asfixiante desde la salida del arco, que genera situaciones de riesgo, pero en el vaso medio vacío habita la falta de gol, que lo perjudica incluso con la escasa diferencia de tantos a favor en la tabla de posiciones, más un apuro que afloró en las últimas jornadas.
Deportivo Madryn no salió a presionar alto, en un 4-3-3 buscaba compactarse. Entendía que debía protegerse y sacrificar a sus principales talentos. Por eso Solís no pesó en ataque y Machado se cerró con Meli, para liberar a Recalde y que anulara a Hoyos. Marinucci estaba más pendiente de las proyecciones de Khim que de soltarse en ataque. De esta forma su única vía en ofensiva era el juego en largo sobre el Tanque Silba, en un duelo individual que se iba a llevar sobre Canto. Un atenuante que iba a terminar siendo decisivo en el partido. Ese duelo fue el punto de inflexión para que la superioridad táctica se atenuara. Porque cuando jugaban en largo al hombre, el central de Ferro ganaba, pero la ventaja la conseguía cuando lanzaban al espacio y obligaban al central a salir lejos y a la carrera. Así fue como con una faltita y nada más, Viñas encontró el motivo para condicionar al 6. Desde ahí se sabía Canto que debía cuidarse y medirse. Y sí, la segunda tampoco fue para amarilla. Pero esa llegada a destiempo del defensor, le dio la oportunidad a Viñas para dejar con 10 a Ferro y alterar el natural transcurso del juego.
Ante esto, Oeste se movió a un 4–4-1, con Dening como única punta y Tarón por Reniero. Con uno menos (o dos, depende la interpretación) aún así lo fue a buscar y pudo ganarlo con ese penal de Dening. No desistió a la búsqueda pero lógicamente empezó a desequilibrarse. Porque Deportivo Madryn tampoco salió a disputarle la tenencia, sino que en una buena lectura, su entrenador refrescó las bandas: adentro Montagna y Peinipil. ¿Y quiénes terminaron convirtiendo? Ellos dos. Sí, en el medio sacó a Meli, para centralizar a Recalde, porque con uno más ya no necesitaba marca individual sobre Hoyos. Sara mandó a García por Dening y a Marra para que hiciera el carril derecho en lugar de González. Se fue apagando, hasta que ese desorden ofensivo le pasó factura: como en todo el partido, en otra pelota jugada en larga para Silba, que esta vez pudo imponerse a Tarón, le quedó a Montagna que le ganó la posición a Ozuna y a falta de 15 minutos ya daba la sensación de que el partido estaba liquidado, por todo a lo Oeste se que tenía que enfrentar. La pena máxima malograda fue el punto culmine de la horrorosa noche. Hasta ahí llegó. Después se agotó física y creativamente. Para la épica, Castellani se metió por Kabalin a jugar por adentro, tratando de manejar la pelota y el ritmo, y Menéndez, quien no ha demostrado nada positivo desde su llegada al club cuando le tocó ingresar, intentó sin suerte desnivelar por la izquierda. Para el final, Tarón en otro de los duelos con el exigente Silba, sufrió un tirón y con la imposibilidad de salir por falta de cambios y de explotar en velocidad, fue a jugar de doble 9 con García. Con este escenario, se terminó improvisando en un 3-3-3, con Obradovich de líbero y con el suficiente espacio para que un error y en desventaja numérica en cada transición de ataque-defensa, Montagna pudiese asistir a Peinipil para dale cifras definitivas al resultado, no coincidiendo con la parte analizable del desarrollo.
Una derrota que duele pero en la que se deben tomar cosas positivas y reflexivas. En la previa se habló de que Viñas iba a beneficiar a Deportivo Madryn. Y pasó. ¿Pudo hacer algo Ferro ante eso? Parece difícil. ¿Sacar a Canto entendiendo que podía pasar lo que pasó? Podía ser una opción, incluso apresurada. ¿Oeste lo perdió por el árbitro? Lógicamente que fue condicionado en el contexto y desarrollo, pero aún así demostró todas sus virtudes y defectos. Tuvo su fluidez característica y generó chances para ganarlo, pero no lo hizo por su propia voluntad de las fallas en la definición. Volvió el Ferro contra todos. Incluso contra el propio Ferro, hoy su peor fantasma. Después del penal de Dening, independientemente del arbitraje, se derrumbó, porque sabía que más no podía. Nadie dijo que esto iba a ser fácil. Pero, incluso con uno menos, demostró jugar con ambición de puntero. Eso es lo que debe quedar para las próximas cuatro fechas. Que el equipo no perdió su carácter ni su esencia. Que no entró en una crisis. Que fue un partido en el que tuvo cosas positivas y cosas a mejorar, pero que si mantiene la calma, no entra en la desesperación y enajenación, todo se va a acomodar porque sigue dependiendo de sí mismo.
Principales Jugadas:
Primer Tiempo
12 min Reniero entrando por izquierda, Bonin tapó el remate en 2 veces.
15 min. Corvalan de media distancia. Sin dirección.
24 min. Cabezazo de Dening sin fuerza.
35 min. Clarísima para Oé, González, Reniero, le quedó a Dening para definir y le tiro una masita para que tape Bonin. Increíble.
35 min. Ozuna cruzado terminando la jugada, desviado.
45 min. Cabezazo de Silva tras un tiro libre en forma de centro. Córner.
45 min. Monetti sacó un pelotón a Machado, estaba todo anulado por offside.
Segundo Tiempo
4 min. Remate de Machado, afuera.
9 min. Remate de Kihm, mano de defensor, nada…
11 min. Meli tras despeje de Monetti. Alta.
19 min. Kabalin le pegó, Dionisio puso la mano, clarísimo penal, no le quedó otra que cobrarlo, ah! el 13 tenía amarilla. Viñas lo ignoró, es un circo todo! Asco!
21 min. Dening lo quiso ajustar mucho y el travesaño se lo negó. Qué oportunidad perdida de pasar al frente.
26 min. Monetti abajo ante un buen remate de zurda
30 min. Montagna le ganó a Ozuna ¿con falta? Y la puso abajo pegadita al palo 1-0 la visita, injusto!
46 min. Madryn de contra lo remató con Peinipil mandando a la red 2-0. Menendez de floja tarea la perdió y el equipo quedó mal parado.
Realizadas por Gabriel Fantino /@dfanti24
Medallero
Ezequiel Montagna: El ex San Lorenzo entró muy enchufado, en el gol para mi le hace falta a Ozuna, pero el 3 marcó muy livianito…mas con Viñas como árbitro, estos pequeños detalles si queres jugar la final los tenes que tener en cuenta. Madryn tiene muy buen plantel, con un gran banco, los 2 que entraron, convirtieron y si a eso le sumas el “ayudin”…
Federico Recalde: El responsable que Hoyos no la toque, de gran partido, siendo una estampita sobre el 10 de Oeste. De muy buen torneo pasado, este año le costó volver a ese nivel, pero ayer demostró que es un 5 de combate, de esos que hacen falta en esta categoría.
Nahuel Viñas, Gustavo Canto y Emanuel Dening: Mamita lo de Viñas, le tenía que haber dado el Cacho, ¡¡¡fue la figura de Deportivo Madryn!!!
Como te manejan el partido y te cobran lo que quieren con total impunidad, asco!
Yo creo que da el penal porque fue un penalazo, sino ni eso…
Lo del 6 de Ferro teniendo amarilla e ir al piso con este árbitro fue poco inteligente, igual el jugador visitante voló de una manera totalmente exagerada. Era amarilla, puede ser, la 1ra que le sacó de ninguna manera.
Y por ultimo citar el partido del 11 de Ferro, erando una clarita a los 35 del PT, un mano a mano, le tiro una masita al pecho del arquero y luego en el penal la quiso ajustar mucho y dio en el travesaño. También tuvo una por izquierda que lo atoró el arquero.
30 min. ST Ezequiel Montagna (DM)
46 min. ST Juan Peinipil (DM)
21 min. ST Emanuel Dening (F) erró un penal
Más Datos
Próximo partido: Será el Domingo 11/10 a las 17 hs. frente a Central Norte de Salta en el Estadio "Padre Ernesto Martearena" de Salta en partido correspondiente a la 33º Fecha de la Zona "A" de la Primera Nacional 2026. El partido será televisado por LPF Play (streaming) y se jugará con público local.
Puntajes y Medallero: Gabriel Fantino (@dfanti24).